martes, 10 de mayo de 2022

El símbolo del Irminsul en el Chili Mapu


La clava del Irminsul del Chili Mapu (Colección del Museo Andino).


La clava es un emblema lítico de poder y autoridad de la inmemorial tradición lituche-araucana.

Su forma tradicional se caracteriza por una parte superior similar a una media luna con la presencia usual de un círculo central y una parte inferior que es básicamente un “puño” o “empuñadura”. La mentada forma de media luna llevó a muchos etnólogos e investigadores a creer y considerar que la clava es una figuración totémica zoomorfa del loro tricahue (Cyanoliseus patagonus). Sin embargo, este emblema posee una significancia más profunda pues ostenta simbólicamente los astros del cosmos: Se trata de la Luna (Küyen) y del Sol (Antü).

Ahora bien, se ha indicado que esta es la forma tradicional pues no es la única. Existen variedades locales y asimismo en sus “motivos” o “diseños”. En este sentido, y haciendo hincapié en El Árbol Sagrado Irminsul, los jurúna amazónicos y el “fin del mundo” sobre las claves de la tradición indogermana en América del Sur, una excepcional clava comprueba estas aseveraciones.

Esta clava presenta las dos volutas o “brazos” torcidas hacia abajo –tal como se observa en numerosas representaciones en Germania y Escandinavia–. En su parte central se observa un disco en sobre-relieve del cual emanan diez rayos grabados de forma triangular –este conjunto posee una doble línea–. El interior de los rayos posee un patrón de líneas cruzadas. 

La figura alcanza cerca de 30 cm de alto.

Esta extraordinaria clava pertenece a la colección del Museo Andino de la Fundación Claro Vial.

Grabado rupestre del Irminsul en Böhuslan, Suecia.

Hacha de bronce con la forma del Irminsul, descubierta en Suecia. Nótese
la similitud de estas representaciones con la clava.


El disco es en realidad una evocación del Sol Interior, el Sol del Minche Mapu o “Mundo Subterráneo” –de la Tierra Hueca– y las volutas corresponden a la representación de las aperturas polares –tal como se observa en la ilustración del Chicomoztoc, el “Lugar de las Siete Cavernas” de la tradición mexica-azteca y de la cual surgieron los grupos chichimecas hacia Cholula y donde se pueden advertir las ‘volutas’ características de la Columna Polar-Irminsul como ramas en la ‘apertura’ de una de las cavernas, de acuerdo al códice Historia tolteca-chichimeca del siglo XVI resguardado en la Bibliothèque Nationale de Francia–.

Chicomoztoc, el “Lugar de las Siete Cavernas” de la tradición azteca. Adviértanse las ‘volutas’ características
del Irminsul en la ‘apertura’ de una de las cavernas de acuerdo al códice Historia tolteca-chichimeca
(Siglo XVI. Bibliothèque Nationale de Francia).


Ciertamente, este símbolo evidencia la raíz común del sustrato pre-indígena de Chile y de Germania.

Este emblema pertenece a la herencia sacra de los hówen-pillanes de los chiliche, los “hombres de Chile” y sus descendientes.


Rafael Videla Eissmann
2 de Abril de 2022


* (Los textos de http://losvikingosenamerica.blogspot.com/ son exclusivos.Se prohíbe su reproducción).

domingo, 1 de mayo de 2022

El Árbol Sagrado Irminsul, los jurúna amazónicos y el “fin del mundo”


El Árbol del Mundo, el Irminsul (Yggdrasil).


Muchas de las claves de la vasta tradición indogermana se descubren en el continente que hoy denominamos «América del Sur». Esta intuición inicial se transformó en campos de investigación historiográfica que plasmé en mis trabajos Huitramannaland. La tierra de los hombres blancos (2005), Signos rúnicos en la América del Sur (2006), Símbolos rúnicos en América. El regreso a la tierra ancestral (2011) y especialmente en Irminsul. Simbolismo en torno al origen de la raza polar (2017).

Mas, estas antiquísimas relaciones habían sido ya vislumbradas por el sabio paceño Emeterio Villamil de Rada –en De la primitividad americana (1876) y La lengua de Adán y el hombre de Tiahuanaco (1888)– y en nuestra época por la extraordinaria investigadora ecuatoriana Ruth Rodríguez Sotomayor –en trabajos como Kara Maya, Raza Madre de la Humanidad (2004), Historia de las Bibliotecas Preamericanas (2009) y El mensaje oculto de los libros líticos andinos. El origen de los arios está en Preamérica (2013), entre otras obras–.

Una prueba de estas claves se relaciona con el Árbol Sacro de los germanos, el Irminsul-Yggdrasil, el Árbol del Mundo o “Weltbaum”, el Fresno (Esche) Mágico que sostiene los cielos y que ha sido representado como un poste con dos volutas-ramas-brazos. Así se observa en una pieza del Germanendom preservada en la iglesia de San Pedro en Obermarsberg, en Alemania y en el templo de Externsteine, en el bosque de Teutoburgo en Ostwestfalen-Lippe, también en Alemania –a pesar de ser una representación cristiana–.

De modo significativo, este mismo símbolo se encuentra entre los lituche-araucanos –los verdaderos “hombres de la tierra”– de Chile, en bellísimas piezas líticas, cerámicas, textiles y joyería –estos últimos, verdaderos talismanes–.

Izquierda: Joya araucana con el símbolo del Irminsul, el Árbol-Eje del mundo. Derecha: Figura lítica
del Irminsul, preservada en la iglesia de San Pedro en Obermarsberg, en Alemania.

El sobre-relieve del Irminsul torcido en Externsteine en el Bosque
de Teutoburgo en Ostwestfalen-Lippe, en Alemania.

El símbolo sacro se encuentra además en Mesoamérica: Es el Árbol-Eje del mundo que sostiene el firmamento y que es resguardado por los poderosos dioses b’aah kab’ (bacaab) quienes “sujetan las cuatro esquinas del cielo”.

El Irminsul en las fojas 75 y 76 del Códice de Madrid.


¿Cómo se puede explicar la similitud en las formas y especialmente el significado en el Chili Mapu, el Anáhuac y Germania? ¿Coincidencia? ¿Influencia? ¿Cuál fue el origen? Contrariamente a las presunciones historiográficas –la llamada “historia oficial”–, la respuesta es evidente: Hubo una antiquísima raíz común que resuena por doquier en la historia primitiva: Los arios.

Pues bien, un relato mítico de los jurúna –cuyo nombre verdadero es yudjá– de la cuenca del río Xingú en Brasil, hace referencia a un poste bifurcado, símbolo del Axis Mundi, que al ser derribado ocasionará el “fin del mundo” o la próxima Gran Catástrofe:

Sinaa fue el antepasado felino de los juruna, una tribu india de la región del río Xingu, en el Brasil. El padre de Sinaa fue un gigantesco jaguar, y su madre, una mujer.

Por alguna razón desconocida, el padre y el hijo tenían los ojos colocados en la parte de atrás de sus cabezas. Sinaa era muy viejo “pero volvía a ser joven cada vez que tomaba un baño y se despojaba de la piel por encima de la cabeza, como un saco”.

El fin del mundo sobrevendrá, según los juruna, cuando Sinaa decida derribar el enorme poste bifurcado que sostiene el cielo (Cotterell, A. (Compilador). Mitos. Enciclopedia de mitología universal. Página 270).

El “enorme poste bifurcado que sostiene el cielo” es el Irminsul.

Y el “fin del mundo” es el Götterdämmerung, el “Crepúsculo de los Dioses”, de los aesir –los “hijos del firmamento”–. Es la Gran Catástrofe que asoló a la Tierra desde la asimilación de la Luna Terciaria, hasta su despedazamiento ocurrido hace 580.000 años aproximadamente siguiendo los postulados de la Cosmogonía Glacial (Hörbiger, H. & Fauth, Ph. Hörbigers Glazial Kosmogonie. Eine neue Entwicklungsgeschichte des Weltalls und des Sonnensystems. Página 361) y que significó extensos movimientos transcontinentales después de la estabilización del nivel de las aguas y de las condiciones geo-atmosféricas del nuevo eje terrestre.

Estos son los movimientos aducidos por el arqueólogo Edmund Kiss desde América del Sur hacia Europa que emprendió el sustrato ario-andino-atlante y que será la base de los germanos.

Más aún: En el relato mítico jurúna se hace mención de Sinna, el “antepasado felino”: ¿Es posible relacionar al dios-león Sinaa con el ídolo cúltico conocido como Löwenmensch u “Hombre-León” descubierto en la cueva de Hohlenstein-Stadel en el valle de Lone, Baden-Wurttemberg, en Alemania? El Löwenmensch fue labrado en marfil de mamut y alcanza una altura de 31 cm y un diámetro aproximado de 6 cm de diámetro y posee una antigüedad en torno a los 40.000 años.

El Löwenmensch u “Hombre-León” descubierto en la cueva de Hohlenstein-Stadel
en el valle de Lone, Baden-Wurttemberg, en Alemania.


Las “coincidencias” resultan numerosas al observador atento.

Se vislumbra, así, que las claves de la historia real se encuentran en los símbolos y los mitos de la antigüedad –más allá de la limitadísima comprensión que de estos tenga la psyqué de los individuos del mundo moderno–.

Aquí y allá, los símbolos y los mitos nos comunican los conocimientos ancestrales de los dioses y de las fuerzas de la Naturaleza.

Rafael Videla Eissmann
20 de Marzo de 2022


Bibliografía

Cotterell, Arthur (Compilador)
Mitos. Enciclopedia de mitología universal. Ediciones Ariel. Barcelona, 1988.

Hörbiger, Hanns & Fauth, Phillip
Hörbigers Glazial Kosmogonie. Eine neue Entwicklungsgeschichte des Weltalls und des Sonnensystems. R. Voigtländer’s Verlag. Leipzig, 1913.

Videla Eissmann, Rafael
Huitramannaland. La tierra de los hombres blancos. Ediciones Riapantú. Santiago de Chile, 2005.
_ Signos rúnicos en la América del Sur. Ediciones Tierra Polar. Santiago de Chile, 2006.
_ Símbolos rúnicos en América. El regreso a la tierra ancestral. Prólogo de Vicente Pistilli. Editorial JG. Quito, 2011.
_ Irminsul. Simbolismo en torno al origen de la raza polar. Ediciones Tierra Polar. Santiago de Chile, 2017.


* (Los textos de http://losvikingosenamerica.blogspot.com/ son exclusivos.
Se prohíbe su reproducción).

miércoles, 27 de abril de 2022

Los Espíritus del Bosque y la Alta Cordillera


Las hermanas Nicolasa y Berta Quintramán.


El interesantísimo documental Berta y Nicolasa, las hermanas Quintremán, realizado por la periodista Alejandra Toro (El Mirador de Televisión Nacional de Chile, 2002), describe la férrea defensa realizada por las hermanas Quintremán contra la construcción de la central hidroeléctrica de la multinacional ENDESA en el Alto BíoBío, en la región homónima, en el sur de Chile.

Un aspecto fundamental abordado en este documental es la cosmovisión sagrada araucano-mapuche –de los “hombres de la tierra”, los “verdaderos chilenos”–. En este sentido, se hace mención de un campo trascendental de la naturaleza mágico-religiosa de los machis o shamanes: El mundo de los “espíritus”. Así, en el minuto 49:23 del documental se relata la destrucción de cementerios ancestrales y sus fatales consecuencias: Según las ñañas, no sólo los finados se sienten invadidos, también los espíritus que habitan el bosque y la alta cordillera, los punalcas, están abandonando los parajes que les sirvieron de hogar.

(...)

“... Y los espíritus se perdieron. Solamente queda Huinmalén, la niña que conversa con el río. Solamente ese [espíritu] hay aquí ahora” (Nicolasa Quintremán Calpán).

Las hermanas cuentan que han visto a Huinmalén, la “niña que conversa con el río”, peinándose con un peine de oro su larga cabellera. También creen que con la construcción de la represa el río se detendrá y entonces Huinmalén ya no tendrá con quien conversar.

“…Yo había escuchado que la niña que estaba ahí [en el río], ahora está arriba, en el cielo... Vagando pobre niña” (Berta Quintremán Calpán).

https://www.youtube.com/watch?v=thVAb8wE9AQ

La importancia de estas descripciones es absoluta pues refleja la destrucción física y metafísica del paisaje sagrado del Chili Mapu y el abandono o alejamiento que como consecuencia de ello realizan los alwe o “espíritus” y los ngen o “dioses”, moradores de la tierra, las piedras, los bosques y la cordillera.

La presencia de determinados elementos en el paisaje –los ‘caminos’, las construcciones de represas, hidroeléctricas, etc., y por cierto, de determinados individuos– resultan incompatibles con la vida de los espíritus, de los dioses y de los verdaderos “hombres de la tierra”. Al igual que la tradición de los hówen o “espíritus” de los selk’nam, los punalcas abandonan el paisaje y se “elevan” por su vibración a los otros planos o “mundos”, y en este caso, específicamente, al “cielo” –tal como indicaba Berta Quintremán Calpán–, es decir, al Wenu Mapu, la “tierra del cielo”.

Nosotros, los “hombres de la tierra”, los amantes y defensores del sagrado Chili Mapu, invocamos a los punalcas, a los espíritus y dioses del bosque y de las cumbres de nuestra venerada cordillera andina, a la bellísima Huinmalén, a los hombres-puma y les decimos: ¡No nos abandonen! ¡Aquí estamos! ¡Luchamos y seguiremos luchando por esta tierra sagrada y por la sangre de nuestros ancestros, hasta el fin!

Rafael Videla Eissmann
20 de Abril de 2022


(Los textos de http://losvikingosenamerica.blogspot.com/ son exclusivos. Se prohíbe su reproducción).

miércoles, 20 de abril de 2022

En las profundidades de América: Las exploraciones de Roberto Rengifo y Percy Harrison Fawcett

La existencia del hombre en América en una época muy remota,
está comprobada por los vestigios de una antiquísima civilización,
cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos.
Diego Barros Arana
 
Izquierda: El profesor Roberto Rengifo (sentado, al medio), en las inmediaciones
de Zapallar, en la Región de Valparaíso, en Chile (1921). Derecha: P. H. Fawcett
(en el centro), en el Matto Grosso, en Brasil (1908).


De manera muy significativa existen determinados campos comunes en las pesquisas arqueológico-etnológicas desarrolladas por el profesor y arqueólogo chileno Roberto Rengifo y el coronel y arqueólogo británico Percy Harrison Fawcett.

Las investigaciones de ambas figuras se han tornado en refulgentes hitos para una comprensión más amplia e importante en torno a la antigüedad del hombre en América y el desarrollo de su civilización primordial.

Los dos observaron un lejanísimo horizonte en el pasado del continente en el cual se eleva la primigenia civilización de los dioses y su sabiduría ancestral.

Roberto Rengifo y Percy Harrison Fawcett fueron incansables buscadores de las huellas de una portentosa edad que desafía todas las premisas historiográficas.

Llamativamente, existe escasa información biográfica sobre el profesor Rengifo. Se ignora tanto su fecha de nacimiento como de deceso.

Rengifo ingresó a la Société Scientifique du Chili en 1904 donde desarrolló numerosas conferencias entre 1906 y 1934.

Fue profesor de Estética e Historia del Arte de la Escuela de Bellas Artes (1919) y del Instituto de Educación (1926) de la Universidad de Chile.

Percy Harrison Facwett (Torquay, 18 de Agosto de 1867 - 1925?) fue un geógrafo, cartógrafo, arqueólogo de la Royal Geographical Society (1901) y Oficial de Artillería (como cadete en la Royal Military Academy de Woolwich alcanzando el grado de Teniente en 1886; fue Ayudante del Primer Cuerpo de Voluntarios de Artillería de Cornualles –Duke of Cornwall– y ascendido a Capitán en 1897. En su vida militar sirvió en Hong Kong, Malta y en Ceilán –Sri Lanka–).

En primer término, si bien tanto Rengifo como Fawcett pertenecieron a prestigiosas instituciones académicas –la Société Scientifique du Chili y la Royal Geographical Society del Reino Unido, respectivamente–, sus estudios desafiaron la visión ortodoxa de la historiografía de América, y eventualmente, del globo, por cuanto concibieron la existencia de un sustrato civilizador primordial americano y de remotas relaciones transocéanicas.

Ambos desarrollaron exploraciones en terreno durante las primeras décadas del siglo XX –Rengifo en la zona centro norte y norte de Chile y Fawcett en el Amazonas brasilero–, realizando notabilísimos estudios a partir de la evidencia arqueológica que descubrieron y que los llevó a concebir una visión alternativa a la fragilísima “historia oficial”. Ello, pues tanto Rengifo como Fawcett constataron la presencia de un grupo blanco aborigen, anterior a las poblaciones indígenas y que sentó las bases de la civilización americana primigenia –una «Cultura-Raíz»– que se vio asolada por grandes catástrofes.

En este sentido, sobre el grupo blanco aborigen, Rengifo estableció su origen en el archipiélago antártico que fue miles de años atrás el gran centro de la humanidad blanca y clara (Rengifo, R. El papel del territorio de Chile en la evolución de la humanidad prehistórica. Página 8).

Esta población primordial conformó el núcleo civilizador del continente: Una rama de ellos fueron los caucas o cauques de Chile quienes eran blancos, bien formados y patilludos; en la otra banda poblaron Córdoba y siguieron por Bolivia, Colombia, las Antillas, etc. (Rengifo, R. Los chiles. Página 34).

La primitiva civilización andina se proyectó desde Chile al resto del continente: Fue el centro u origen de las primeras civilizaciones que se esparcieron por el continente, marchando de sur a norte hasta México, y, progresando en lenguas y cultura con la distancia y los siglos (Rengifo, R. Noticias y comentarios arqueológicos. Página 31).

Este sustrato alcanzó Norteamérica para luego irradiarse a otras latitudes: La Gulfstream o Corriente del Golfo de México sirvió para poblar la costa de Irlanda y occidentales de Europa con razas blancas americanas (Rengifo, R. Extractos de Actas de la Sociedad Científica. Páginas 8 y 9).

Este grupo corresponde a los arios [americano-atlantes], cuyos rastros más evidentes están en las islas Can-árias y por consiguiente eran de la raza de Can, que agregaron Arí al nombre, significando, filo o cumbre, aristocracia, es decir, la nobleza de la raza navegante sudamericana quienes llegaban del último confín del mundo en emigraciones sucesivas (Rengifo, R. Arte gráfico y poético de los primitivos y los chiles. Páginas 52 y 53).

De acuerdo a Rengifo estos andinoceltas conformaron el sustrato de los «celto-iberos», tenidos como los aborígenes de la península española (Rengifo, R. Estractos de las Actas de la Sociedad Científica. Páginas 20 y 21).

Se colige, de esta manera, que Rengifo refiere a grupos de la raza blanca dolicocéfala procedentes de América del Sur.

Como se ha indicado, Fawcett desarrolló independientemente nociones similares a las trazadas por Rengifo. Así, observando las edificaciones megalíticas de Tiahuanaco, Ollantaytambo y Sacsaihuamán, constataba que no fueron construidas por los incas sino que por una antigua civilización originada en las regiones vírgenes aún desconocidas [del Amazonas], puesto que todas las tribus indias superiores guardaban la tradición de una gran civilización pasada, hacia el este [en relación a Perú], de una raza que puede haber engendrado a los incas, y aún al pueblo misterioso que dejó esas gigantescas ruinas que los incas invasores encontraron y adoptaron como propias (Fawcett, P. H. Exploración Fawcett. Página 266).

Asimismo, Fawcett dio cuenta de los indios blancos que según las propias tradiciones prehispánicas era el grupo dominante y civilizador (Fawcett, P. H. Exploración Fawcett. Página 382. También, en páginas 386, 411, 438 y 454).

En tal sentido, uno de los testigos de los indios blancos en la selva amazónica le comunicaba a Fawcett: Son gente de cabello rojo y ojos azules, como gringos. Pregunte a cualquiera de los hombres de las barracas brasileñas que hay por estos lados y le repetirán lo mismo que le estoy contando (Fawcett, P. H. Exploración Fawcett. Página 110).

Las cubiertas respectivas de Roberto Rengifo y el Secreto de la América Aborigen (2007), primera
complicación de la labor arqueológica y antropológica del profesor Roberto Rengifo y de Exploración
Fawcett (1955), ambas publicadas en Santiago de Chile.


Resulta fundamental comprender la trascendencia de las investigaciones realizadas por Rengifo y Fawcett en torno al pasado prehispánico: Han constatado la existencia de un antiquísimo sustrato civilizador de raza blanca que antecedió a las poblaciones indígenas.

En términos craneológicos se trata del grupo dolicocéfalo y braquicéfalo, respectivamente.

Un aspecto también a considerar en ambos investigadores lo constituyen las zonas geográficas donde desarrollaron sus pesquisas: Es el eje andino-amazónico, reconocido espacio de sacralidad y donde moraba el ancestral panteón aborigen.

El profesor Rengifo fue autor de la magna obra El Secreto de la América Aborigen compuesta por cuatro partes: Noticias y comentarios arqueológicos (1919), Estractos de Actas de la Sociedad Científica (1920), Los chiles (1920) y Extractos de Actas de la Sociedad Científica (1921) además de Arte gráfico y poético de los primitivos y los chiles (1920) y El papel del territorio de Chile en la evolución de la humanidad prehistórica (1935).

Las pesquisas arqueológicas y etnológicas desarrolladas por el coronel Fawcett, en tanto, fueron vertidas por su hijo Brain en la obra Exploration Fawcett (“Exploración Fawcett”, 1953), adaptada de sus manuscritos, cartas y memorias.

En términos historiográficos, no hay evidencia de comunicación entre Roberto Rengifo y Percy Harrison Fawcett. Tampoco, de algún intermediario o fuente común –aunque no se puede descartar considerando el intercambio de publicaciones entre instituciones como la Société Scientifique du Chili y la Royal Geographical Society–, hecho que resalta aún más la importancia de las investigaciones desarrolladas de forma paralela e independiente y que convergen en la leyenda de los Dioses Blancos de América y su civilización continental.

Rafael Videla Eissmann
3 de Marzo de 2022

Bibliografía

Fawcett, Percy Harrison
Exploration Fawcett. Hutchinson. London, 1953.
_ Exploración Fawcett. Adaptada de sus manuscritos, cartas y memorias por Brain Fawcett (1953). Segunda edición. Editorial Zig-Zag. Santiago de Chile, 1955.

Rengifo, Roberto
El Secreto de la América Aborigen. I. Noticias y comentarios arqueológicos. Imprenta Universitaria. Santiago de Chile, 1919.
El Secreto de la América Aborigen. II. Estractos de Actas de la Sociedad Científica. Imprenta Universitaria. Santiago de Chile, 1920.
El Secreto de la América Aborigen. III. Los chiles. Imprenta Universitaria. Santiago de Chile, 1920.
_ Arte gráfico y poético de los primitivos y los chiles. Impreso en los Talleres de la Empresa Zig-Zag. Santiago de Chile [1920].
El Secreto de la América Aborigen. IV. Extractos de Actas de la Sociedad Científica. Imprenta Universitaria. Santiago de Chile, 1921.
El papel del territorio de Chile en la evolución de la humanidad prehistórica. Imprenta Universitaria. Santiago de Chile, 1935.

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domingo, 17 de abril de 2022

Conferencia del Doctor Gerardo Peña Matheus


El Doctor Gerardo Peña Matheus (2012).


Conferencia del Doctor Gerardo Peña Matheus en el Congreso Internacional de Prehistoria Juan Móricz en Körmend, realizado el 14 de Abril de 2012.

En la conferencia el Doctor Peña Matheus aborda sus recuerdos de Juan Móricz y la «Expedición Móricz 1969».

La presentación es parte de una publicación de cinco DVD con un total de 11 horas de presentación sobre el Congreso Internacional de Prehistoria Juan Móricz.

Versión editada en castellano:

https://www.youtube.com/watch?v=YwAGuEt097M

Versión original:

https://www.youtube.com/watch?v=Xc9K7l0GuD8

(Fuente: Varga Zoltán, Presidente de la Asociación Cultural János Móricz [Móricz János Kultúrális Egyesület elnöke] / Subido por Gergely Román / Introducción de Ágnes Golenya Purisaca / Traducción de Bota Zoltán / Golenya Ágnes Éva - Todos los Derechos Reservados, 2012).


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jueves, 7 de abril de 2022

“La verdadera historia de la humanidad está totalmente cambiada, no es la que conocemos”


Gerardo Peña Matheus, Stanley Hall y Juan Móricz (1976).


Las «Cuevas de los Tayos»: El misterio de la prehistoria humana, es una excelente entrevista a don Gerardo Peña Matheus realizada por María Rosa Jurado y publicada en el diario La República de Ecuador el 15 de Junio de 2017.

En ella, se abordan campos fundamentales de las pesquisas de Juan Móricz y por cierto de don Gerardo en torno a la «Expedición Móricz 1969» –a la Cordillera del Cóndor donde se emplazan las legendarias cuevas de Los Tayos– cuyo vestigios dan luces acerca del origen del hombre sobre la Tierra, los vestigios de una civilización primordial y extinguida –América es “el mundo más antiguo”– debido a las grandes catástrofes cósmicas –la caída de las lunas– y la existencia de los recintos del mundo subterráneo.

https://www.larepublica.ec/blog/2017/06/15/las-cuevas-de-los-tayos-el-misterio-de-la-prehistoria-humana/

Rafael Videla Eissmann
5 de Abril de 2022


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domingo, 3 de abril de 2022

Sobre la cueva de Los Tayos


En las huellas del mundo subterráneo. Juan Móricz (arriba, de pie, el tercero desde la izquierda)
y Gerardo Peña Matheus (abajo, el primero desde la izquierda).


Enlace al interesantísimo artículo Cuevas de los Tayos: 50 años de controversias y misterios publicada por el diario El Universo de Ecuador, con fecha 21 de Julio de 2019 y que da cuenta de las investigaciones realizadas por Juan Móricz en torno a la cueva de Los Tayos y de las indagaciones tras una biblioteca de metal que contiene la relación cronológica de la historia de la humanidad; el origen del hombre en la Tierra, y los conocimientos científicos de una civilización extinguida:

https://www.eluniverso.com/noticias/2019/07/21/nota/7434213/cuevas-tayos-50-anos-controversias-misterios/


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